Según la Medicina Tradicional China (MTC), el Shen –espíritu que anima y entreteje la vida- es el origen de la salud o la enfermedad del ser humano. Por tanto en él reside la capacidad de restaurar el bienestar tanto físico como psíquico. El Shen es un concepto clave en MTC y alude al entramado psíquico que aquí traducimos como manera de ser, de estar, de expresarse...
En cada uno de los 5 elementos de la MTC mora un tipo de Shen (alma vegetativa): En el Riñón (elemento Agua), habita Zhi –La Voluntad-; en el Hígado (elemento Madera), Hun –La Emoción-; en el Corazón (elemento Fuego), Shen –La Conciencia-; en el Bazo (elemento Tierra), Yi – La Reflexión- y en el Pulmón (elemento Metal), Po –El Instinto.
Para que el psiquismo de una persona no se vea alterado, es preciso que los 5 elementos estén en armonía. Con la ACUPUNTURA se consigue restaurar el equilibrio primogenio que factores patógenos como la Lesión de las 7 pasiones logran desestabilizar. El tratamiento se entiende como ordenar, corregir el desorden instaurado. El terapeuta actúa como un maestro de tallas que pule el jade siguiendo sus vetas: va cincelando la desarmonía hasta que lo que sobra, se elimine y aquello que falta se instaure, con la finalidad de que el paciente reencuentre su equilibrio y vuelva a ser el único conductor de su vida.