El arte de vivir. La autoestima.
La diferencia entre sobrevivir y vivir está en nuestro estado de felicidad, un estado sujeto a nuestra interpretación y nuestra valoración. La felicidad se ve condicionada por muchos agentes: la cultura, la familia, el entorno, el trabajo… pero el factor con más peso, aquél que tiene más posibilidades de determinar si se da o no la felicidad somos nosotros mismos.
El análisis personal nos ayuda a determinar si todo lo que afecta a nuestra vida nos ayuda a ser felices o no, el análisis personal nos indicará de qué recursos disponemos para poder cambiar o aceptar ciertos aspectos de nosotros mismos, en definitiva, nos ayudará a sentirnos más satisfechos con nosotros mismos. De esto extraemos un refuerzo en nuestra autoestima, una mayor seguridad y un bienestar completo. Reforzando nuestra autoestima conseguiremos adecuarnos a nuestra filosofía de vida y adquiriremos la capacidad crítica para poder valorar los aspectos positivos y cambiar los negativos.